En ausencia de enfermedad la persona mayor sana puede presentar un deterioro pequeño de las funciones cognitivas.

Con el envejecimiento el cerebro se hace más pequeño disminuyendo el número de neuronas y de conexiones entre ellas. Esto se manifiesta en la dificultad para recordar algunos nombres (afasia nominal), en tener mayor lentitud a la hora de intentar memorizar nueva información o tener alteraciones viso-espaciales (mayor dificultad para orientarse en una ciudad, etc.).

La pérdida de memoria que se manifiesta con la edad depende de la reserva fisiológica que se haya adquirido a lo largo de la vida. De tal forma que la persona que más haya estudiado, más reserva tiene y por lo tanto se va a manifestar la pérdida de memoria mucho más tarde.

Tras una valoración geriátrica integral y una valoración neuropsicológica diferenciamos si la pérdida de memoria es propia de la edad o es patológica. Si la pérdida de memoria es propia de la edad con una adecuada intervención nutricional, ejercicios de memoria y físicos conseguiremos retrasar su aparición.

¿Que servicios te ofrecemos para tu necesidad?

Las distintas disciplinas de la geriatría (Médica, psicológica, fisioterapeuta, terapia ocupacional, enfermería etc.), aportan múltiples posibilidades de tratamiento, siempre orientadas a la prevención y en beneficio de la funcionalidad tanto física como cognitiva del mayor.
Estas intervenciones se adaptaran siempre a su perfil y necesidades y proporcionan al centro un valor añadido, haciendo del mismo un lugar activo

Programas

Las distintas disciplinas de la geriatría (Médica, psicológica, fisioterapeuta, terapia ocupacional, enfermería etc.), aportan múltiples posibilidades de tratamiento, siempre orientadas a la prevención y en beneficio de la funcionalidad tanto física como cognitiva del mayor.
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